Un pipeline de ventas organiza tu proceso de ventas en etapas distintas:
Generación de prospectos: Identificar y atraer clientes potenciales interesados en tus productos o servicios.
Calificación de leads: Evaluar prospectos para determinar cuáles tienen mayor probabilidad de conversión, filtrando los que no cumplen criterios.
Nutrición de leads: Construir relaciones a través de información relevante y seguimiento consistente, guiando prospectos a través del proceso de compra.
Propuesta/Cotización: Presentar una oferta formal detallando productos, servicios, precios y condiciones.
Negociación: Discutir términos y condiciones para llegar a un acuerdo mutuamente beneficioso.
Cierre: Finalizar el proceso de ventas, donde la oportunidad se convierte en cliente o se pierde.